4 Puntos Claves de la Victoria de Chevron en la Batalla de Contaminación de 9 mil 500 Millones de Dólares

El pasado lunes el Segundo Circuito otorgó a Chevron Corp una gran victoria en su larga batalla legal por la supuesta contaminación derivada de tareas de perforación en la selva amazónica, cuando respaldó la conclusión de una corte de primera instancia en el sentido de que el fallo judicial por 9.500 millones de dólares contra el gigante energético en Ecuador fue obtenido de manera fraudulenta y por lo tanto no podía ejecutarse.

Law 360 - Keith Goldberg 16/08/2016

El pasado lunes el Segundo Circuito otorgó a Chevron Corp una gran victoria en su larga batalla legal por la supuesta contaminación derivada de tareas de perforación en la selva amazónica, cuando respaldó la conclusión de una corte de primera instancia en el sentido de que el fallo judicial por 9.500 millones de dólares contra el gigante energético en Ecuador fue obtenido de manera fraudulenta y por lo tanto no podía ejecutarse.

A continuación, expertos legales identifican cuatro puntos claves de la sentencia de la Corte de Apelaciones.

Las acusaciones de corrupción planteadas por Chevron tienen un firme fundamento legal

Un panel del Segundo Circuito señaló en el dictamen publicado que no había bases para revertir la decisión tomada por el Juez de Distrito estadounidense, Lewis A. Kaplan en marzo de 2014, en el sentido de que la sentencia judicial de 2013 derivada de una demanda que alega que Texaco Inc., adquirida por Chevron en 2001, vertió petróleo crudo en la selva amazónica durante décadas de operaciones de perforación petrolera, fue obtenida mediante un “eminente fraude”.

Chevron había demandado al abogado Steven Donziger, quien representó a los supuestos demandantes de Lago Agrio en el juicio entablado en Ecuador, por supuestamente haber sobornado a la corte ecuatoriana y por haber redactado de manera fraudulenta la sentencia de la corte.

"Es difícil describir como severa una decisión que ratifica la validez del fallo de una corte de primera instancia, que condenó al sistema judicial de un país extranjero que no es un enemigo de los Estados Unidos", dijo el profesor de derecho de George Mason, Michael Krauss, un crítico constante de Donziger y del caso ecuatoriano. "Lo que esto demuestra, es que el juez Kaplan no era un juez sinvergüenza que simplemente se aventuró".

El Segundo Circuito también señaló que Donziger y sus clientes Hugo Camacho Naranjo y Javier Piaguaje Payaguaje, dos demandantes que representan a comunidades indígenas ecuatorianas, no impugnaron la suficiencia de las pruebas que apoyan las conclusiones del juez Kaplan de que la sentencia fue obtenida mediante “fraude, extorsión y soborno”.

En su lugar, alegaron que Chevron carece de legitimidad para impugnar la sentencia ecuatoriana y que el fallo de la corte de distrito violó los principios de cortesía internacional y erróneamente permitió a Chevron buscar reparación en contra de Donziger, Naranjo y Payaguaje; sin embargo, dichos argumentos fueron rechazados por el Segundo Circuito.

“Creo que lo que me dejó perplejo es que Donziger no rebatió ninguna de las constataciones fácticas de la corte de primera instancia”, dijo el profesor de derecho ambiental de la Escuela de Derecho de Vermont, Pat Parenteau. “Esta es una de las conductas más indignantes de un abogado que jamás haya visto, pero todos sus argumentos fueron legales: posición, impedimento judicial, etc.”.

No se debe apresurar el desplazamiento de casos fuera de las cortes de los Estados Unidos

Los abogados de Donziger han criticado fuertemente al Segundo Circuito por permitir que una compañía que perdió un caso en otro país venga a los EE. UU. para oponerse a una sentencia de un tribunal extranjero. Sin embargo, los expertos se preguntan si Chevron está lamentando sus esfuerzos de llevar su pelea en contra de la demanda por contaminación ante las cortes ecuatorianas en lugar de los tribunales estadounidenses, y si acaso el Segundo Circuito lamenta haberse deslindado de eso en 2002.

"La conclusión, en ese entonces, fue que las cortes de Ecuador eran capaces de dictar una sentencia justa, y resultó que no fue así", dijo Parenteau. "Enviar el caso a Ecuador fue un error".

Los más de diez años de litigios resultantes y la conclusión final de que la sentencia ecuatoriana fue obtenida de manera fraudulenta, deberían servir de lección a compañías, demandantes y cortes de los Estados Unidos, para no ser tan rápidas en enviar un caso desde los Estados Unidos a otro país, si no tienen un panorama completo de cómo funciona su sistema judicial, dijo Parenteau.

"Tal vez la conjetura debería ser, si hay jurisdicción y un nexo en los EE. UU., el caso debe juzgarse aquí", dijo Parenteau. "Quizá las víctimas de todo esto habrían tenido buena suerte en la corte".

Esfuerzos globales para ejecutar la sentencia se desvanecen

Los representantes de Donziger y los demandantes de Lago Agrio se comprometieron a proseguir con sus esfuerzos para lograr que se ejecute la sentencia ante cortes fuera de los Estados Unidos, y el Segundo Circuito señaló en su dictamen que la decisión de la corte de primera instancia deja en libertad a Donziger y a otros demandantes de Lago Agrio para buscar su ejecución ante otros tribunales alrededor del mundo.

Sin embargo, el respaldo del Segundo Circuito a las conclusiones del juez Kaplan resonarán fuertemente en estas cortes fuera de los EE. UU., dicen los expertos.

“El tema central es que existe una sentencia judicial que es un fraude”, dijo Parenteau. “Esa sería una base reconocida prácticamente en todo el mundo para impedir la ejecución de una sentencia”.

El año pasado, la Corte Suprema de Canadá dio luz verde a los demandantes que representan a las comunidades indígenas de Ecuador para perseguir la ejecución de la sentencia en los tribunales canadienses. Sin embargo, una corte canadiense aún debe pronunciarse sobre la posibilidad de ejecutarla. La opinión del Segundo Circuito no tiene valor alguno como precedente al norte de la frontera, pero podría ser muy persuasiva, sostienen los expertos.

"Creo que tiene un enorme valor intelectual en Canadá debido a la integridad, tanto del Segundo Circuito, como de las decisiones del tribunal de distrito", dijo Krauss. "Si fuera una sentencia de 10 páginas, sería una cosa, pero esta opinión fue tan exhaustiva que ayudará mucho a los tribunales canadienses".

RICO es un arma viable para luchar contra sentencias extranjeras

Los expertos sostienen que, al apoyar la sentencia del Juez Kaplan, el Segundo Circuito también respaldó su conclusión de que las acciones de Donziger y otros, constituyeron una asociación ilícita para delinquir conforme lo define la Ley contra la delincuencia y crimen organizado. Al hacerlo, la Corte de Apelaciones validó la aplicación de RICO para luchar contra las sentencias extranjeras, dicen los expertos.

"Uno de los argumentos para la acusación de asociación ilícita y extorsión fue el soborno a un juez en un país extranjero; eso no significa que uno sea inmune a RICO", dice Krauss. "Las multinacionales estadounidenses que hacen negocios en países acosados por la corrupción, pueden respirar tranquilos porque si son condenados, podrán recurrir a las cortes estadounidenses para impedir la ejecución de estas sentencias".

Según Parenteau, la habilidad de Chevron para hacer que sus denuncias bajo RICO prevalezcan, debe enviar un escalofriante mensaje a los abogados de los demandantes, quienes podrían imaginar que sus posibilidades son mejores ante las cortes de los Estados Unidos, que aparentemente son más amigables con sus clientes.

"Esta es una historia aleccionadora de grandes proporciones", dijo Parenteau. "Hay que cuidar a quién se demanda y en dónde se lo demanda, ya que puede salirle el tiro por la culata".

Dicho esto, el caso de Chevron involucra acusaciones de significativa corrupción gubernamental para asegurar una sentencia judicial voluminosa en contra de una sola compañía. El identificar un patrón de comportamiento similar es una ardua tarea para una compañía para dejar en claro si se desea plantear un argumento RICO convincente, según Krauss.

"Hay una muy fuerte carga de pruebas", dijo Krauss.

Chevron está representada por Theodore B. Olson, Randy M. Mastro, Andrew E. Neuman, Caitlin Halligan y William E. Thomson de Gibson Dunn.

Donziger está representado por Deepak Gupta y Jonathan E. Taylor de Gupta Wessler PLLC, Gregory A. Beck, y Justin Marceau y John Campbell, de la Escuela de Derecho Sturm de la Universidad de Denver.


Naranjo y Payaguaje están representados por Burt Neuborne de la Escuela de Derecho de la Universidad de Nueva York.

El caso es Chevron Corp. vs. Donziger, número de caso 14-826, ante la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de los EE. UU.

-------------

Esta es una traducción no oficial realizada por Chevron. El artículo original en inglés puede ser visto aquí

Fuente Original

Notas relacionadas