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Estafa en el Ecuador “La comedia de errores legales” en contra de Chevron

The Wall Street Journal 15/02/2011

Woody Allen filmó la película "Bananas" en 1971, en la que describía a una “ república bananera” sudamericana; pero a esta comedia circense le resulta difícil superar a la @@sentencia@@ de 8.600 millones de dólares emitida esta semana en contra de Chevron por una corte provincial en el Ecuador.

Lo que resulta aún más absurdo en este caso es que los demandantes quieren aún más dinero. La demanda presentada ante una corte de Lago Agrio en el 2003, acusa a Texaco (fusionada entonces con Chevron) de no haber realizado las tareas de limpieza que les correspondían en relación a los derrames de petróleo de los pozos que perforó en los años 70 y que, por consiguiente, su responsabilidad económica ascendería a los 113 mil millones de dólares. El hecho de que Texaco haya remediado los sitios petroleros que le correspondían y de que además haya sido exonerado de toda responsabilid futura, tanto por el Gobierno del Ecuador como por la petrolera estatal Petroecuador, no evitó que los demandantes, liderados por Steven Donziger, inventaran un caso utilizando dudosas tácticas legales.

Analicemos la historia de Richard Cabrera. Este es un @@perito@@ aparentemente "independiente" de la corte ecuatoriana, cuya tarea era redactar un informe para calcular el costo estimado de los daños ambientales por los cuales tendría que responder Chevron.

Este @@perito@@ se aventuró a establecer la cifra de 27 mil millones de dólares (monto posteriormente elevado; sin embargo, Chevron ha presentado pruebas de que sus las conclusiones de Cabrera fueron elaboradas en colaboración con Stratus, una consultora ambiental de Colorado que trabajaba para los demandantes.

La @@prueba@@ B en este caso, es una extensa colección de comentarios sospechosos tomados de fragmentos y tomas descartadas de la película "Crude", un documental sobre el caso que pone en evidencia la posible falta de ética profesional, tanto de los demandantes como del Gobierno del Ecuador.

En uno de los videos el Sr. Donziger se refiere a todos los jueces ecuatorianos como “corruptos” y afirma "el único idioma que considero que este juez va a comprender es el de la presión, intimidación y humillación y eso es lo que vamos a hacer hoy".

En los Estados Unidos cuatro cortes federales ya se han pronunciado sobre el hecho de que existen pruebas que demuestran que el comportamiento de los demandantes es fraudulento. Mientras muchas empresas demandadas llegan a un acuerdo para evitar el riesgo que implica una mala publicidad, Chevron ha optado por defenderse.

Su última decisión fue interponer una demanda RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act) en contra de los abogados y consultores que se han convertido en sus “torturadores”. Según la demanda de Chevron presentada ante una corte federal en Nueva York, los demandantes falsificaron pruebas para forzar un acuerdo.

Alentados por ONGs estadounidenses que saben que no pueden imponerse en una corte en los Estados Unidos, la campaña de relaciones públicas de los demandantes apuntó hacia los inversionistas, utilizando tácticas para amedrentarlos con una posible responsabilidad de Chevron en el extranjero.

Exigieron que la Comisión de Valores de los Estados Unidos (Securities and Exchange Commission) realizara investigaciones, y acudieron ante el Departamento de Justicia y el procurador general de Nueva York, Andrew Cuomo, para que interviniera en su nombre.

Cuomo acepto y en mayo de 2009 envió una carta al Presidente de Chevron, David O'Reilly. El martes pasado, el juez del distrito federal de Nueva York, Lewis Kaplan, emitió una orden de restricción temporal que impide a los demandados en el caso RICO, incluyendo al Sr. Donziger, cobrar el monto establecido por daños en cualquier parte del mundo.

Al día siguiente, un panel de arbitros de la Corte de Arbitraje en La Haya ordenó al gobierno ecuatoriano prohibir la ejecución de cualquier sentencia, de conformidad con el Tratado de Inversión Bilateral con los Estados Unidos En este caso hay más que el balance de una empresa en juego.

El juicio en el Ecuador es una especie de búsqueda de un fuero internacional que involucra a abogados litigantes estadounidenses y ONGs que tratan de tomar como rehenes a empresas estadounidenses en los sistemas legales menos transparentes y responsables del mundo. Si los demandantes logran su cometido, el resultado sería una contienda mundial generalizada en contra de las multinacionales estadounidenses en jurisdicciones extranjeras.

Chevron no tiene activos en el Ecuador; el lunes el mercado de valores optó por ignorar la sentencia, dando a entender que pocos son los inversionistas que esperan que los demandantes alguna vez logren embolsarse la descabellada suma concedida por la corte ecuatoriana.

Esperamos que la negativa de la empresa a rendirse ante los abogados que están aliados con una república bananera, constituya un mensaje para otros ambiciosos cazadores de recompensas.

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