Juicio RICO (2011-Presente)

La demanda histórica de Chevron revela intentos de extorsión

08/11/2013

The New York Post

The New York Post

14 de Octubre de 2013
The New York Post
Por Phelim McAleer

El martes en una corte de Manhattan, una de las campañas ambientales de más alto perfil de las últimas décadas se verá puesta en evidencia, nada más y nada menos que como un escándalo de fraude y extorsión o “greenmail.”

Chevron ha entablado una demanda por asociación ilícita y extorsión contra el abogado Steven Donziger y varios grupos de ambientalistas, alegando que su histórica @@sentencia@@ por 19 mil millones de dólares, emitida por una corte ecuatoriana en contra de Chevron, es el producto de una conspiración criminal.

Irónicamente, gran parte de la evidencia de la compañía se deriva de las tomas no utilizadas de “Crudo”, un documental pro-Donzinger y ganador de varios premios, que se estrenó en el Sundance Film Festival rodeado de mucha publicidad.

Durante un juicio que tomó ocho años en el Ecuador, Donziger y sus aliados ambientalistas argumentaron que la compañía petrolera había contaminado la prístina selva ecuatoriana de manera temeraria, dejando atrás grandes extensiones de tierras contaminadas y causando severos picos de cáncer y otras enfermedades.

El caso atrajo mucha atención de los medios al igual que publicaciones en The New York Times, Vanity Fair y The New Yorker, así como un compasivo programa en “60 Minutos”, protagonizado por campesinos ecuatorianos pobres y enfermos. Celebridades como Daryl Hannah se embarcaron en un tour para visitar las víctimas de cáncer, en el que Hannah aparece abrazando a los nativos antes de regresar a Hollywood en su jet propulsado por combustibles marca Chevron.

Una corte ecuatoriana determinó que Chevron era responsable por contaminación masiva y concedió a las comunidades amazónicas (y a sus abogados) una @@sentencia@@ por 19 mil millones de dólares. Dicha @@sentencia@@ fue aclamada como una de las victorias ambientales más significativas de las últimas décadas.

Culpables o no, las grandes corporaciones frecuentemente buscan llegar a acuerdos para así poder continuar con sus negocios. Sin embargo Chevron decidió defenderse y parecería que descubrieron así una masiva conspiración para extorsionar a la compañía.

Chevron logró una orden de la corte para obtener más de 500 horas de filmación del documental “Crudo”.

Éstas muestran a Donziger lleno de desprecio por el país que dice que lo preocupa, abiertamente alardeando sobre cuán corrupto es el sistema judicial ecuatoriano y de cómo planea intimidar al juez, pues “el único lenguaje… que este juez entiende, es el de la presión, intimidación y humillación”.

El cineasta llegó a grabar a los abogados lamentándose de que no existía contaminación regada desde los sitios originales de perforación y que “hasta ahora todos los informes sostienen… que no se ha regado nada a ninguna parte”, además de cómo esta falta de contaminación constituía un serio problema.

Las tomas no utilizadas también muestran a Donziger afirmando descaradamente: “Si llevamos la evidencia existente sobre la contaminación de aguas subterráneas y la extrapolamos basándonos en nada más que nuestras… teorías… entonces lo lograremos y podremos sacar dinero de esto”.

Y aún hay más.

Chevron producirá evidencia de que Donziger falsificó la firma de expertos estadounidenses en informes que alegan la existencia de contaminación extensiva, cuando estos mismos expertos habían presentado informes en los que afirmaban no haber encontrado semejante contaminación.

Además, tratarán de probar que Donziger y sus socios pagaron más de 250 mil dólares al @@perito@@ “independiente” nombrado por la corte para que redacte, de manera clandestina, sus conclusiones en el informe que reportaba los daños masivos.

Chevron inclusive promete mostrar que Donziger ofreció al juez que presidía el caso un soborno de 500 mil dólares para ganar la sentencia.

Chevron argumenta que Don¬ziger y sus aliados ambientalistas son iguales a los miembros de la mafia que buscan sacar dinero de la compañía recurriendo a amenazas y fraude.

No obstante, es mucho lo que está en juego; si Chevron pierde, su balance final y su reputación se verán severamente afectados. Si Donziger pierde, se quedaría sin los posibles tres mil millones de dólares y enfrentaría el peligro de ser excluido del ejercicio de la abogacía.

Sin embargo, los verdaderos perdedores son los 30 mil ecuatorianos que Donziger alega representar.

Estos están entre las personas más pobres del planeta, y a quienes se les ha prometido enormes compensaciones. Peor aún, se ha promovido una campaña de ocho años para convencerlos de que están sufriendo de las más misteriosas enfermedades, entre ellas cáncer.

Esta gente merece conocer la verdad sobre su tierra y su salud; quizás ahora, ante la corte de Nueva York podrán conocerla.

Phelim McAleer es un periodista y cineasta. Su documental “FrackNation” enfoca los mitos y exageraciones que rodean a los ataques de ambientalistas en contra del proceso de fracturación.

Esta es una traducción no oficial realizada por Chevron. El artículo original puede ser visto aquí. 

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