Cultura y Turismo

La tzanza, un ritual para quedarse con el alma de la persona

30/08/2018 La Hora

Se trataba de un procedimiento ancestral que imponía respeto entre las tribus que habitaban en la Amazonía ecuatoriana.

En varios museos a nivel mundial se exponen las tzantzas como parte de la cultura ecuatoriana. Foto: La Hora

En varios museos a nivel mundial se exponen las tzantzas como parte de la cultura ecuatoriana. Foto: La Hora

El grupo shuar es conocido desde tiempos remotos como un pueblo guerrero. Son aproximadamente 110 mil habitantes, que están distribuidos en Napo, Pastaza, Morona Santiago, Zamora Chinchipe, Sucumbíos y Orellana. 

Por muchos años fueron los únicos habitantes de las selvas Amazónicas de Ecuador, habiendo desarrollado una visión propia del universo: idioma, gastronomía, mitos, música, danza y costumbres, en estrecha relación con la naturaleza. 

Fueron afectados por un proceso de aculturación que les ha obligado, poco a poco, a cambiar su forma de vida y el manejo tradicional del bosque por la ganadería, la extracción de madera y la minería.

Entre sus ancestrales costumbres se destacaba la tzantza, un ritual especial que consistía en la reducción de la cabeza de una persona, generalmente del enemigo, que simbolizaba la derrota y la pérdida de poder en el territorio.

El jefe shuar se encargaba de hacer la tzantza totalmente solo, en profunda meditación y ayuno. Los miembros de la tribu vencida pasaban a ser parte de la vencedora, sin que haya repudio o discriminación.

Procedimiento
En el texto ‘Shuar, pueblo de las cascadas sagradas’ se menciona que para la reducción de la cabeza, los shuaras primero cortaban la cabeza de su adversario. Luego, con un cuchillo, hacían un corte desde la nuca hasta cuello, tiraban de la piel y la desprendían del cráneo, desechando el cerebro, los ojos y las otras partes blandas, además de los huesos.

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