Medio Ambiente

Primer corredor de conectividad en Ecuador a punto de ser declarado

07/08/2018 Mongabay Latam - Valeria Sorgato

En más de 500 000 hectáreas, que delimitan al corredor, se han identificado 580 especies de aves, 101 especies de mamíferos, 162 de anfibios, 45 de reptiles y 31 de peces.

LatamEl Corredor de Conctividad Sangay-Podocarpus tiene una extensión de 567 097, 15 hectáreas. Foto: Mongabay

LatamEl Corredor de Conctividad Sangay-Podocarpus tiene una extensión de 567 097, 15 hectáreas. Foto: Mongabay

Hace once días, el 27 de julio, los ecuatorianos recibieron una muy buena noticia: están en camino a contar con su primer corredor de conectividad. Y el ministro del ambiente adelantó que falta muy poco para que este anuncio sea oficializado. Se trata de un área de 567 097 hectáreas que conectará el Parque Nacional Sangay con el Parque Nacional Podocarpus, al sureste del país.  

Ambos parques se encuentran en la lista de los más importantes para Ecuador y cuentan incluso con un reconocimiento internacional de la  UNESCO. El Parque Nacional Sangay es considerado patrimonio natural de la humanidad y el Parque Nacional Podocarpus es el área núcleo de la Reserva de Biósfera Podocarpus.

El nuevo corredor vincula a estas dos áreas protegidas, alberga bosques montanos y humedales, quebradas con cascadas y grandes ríos que permiten el paso de animales y plantas entre las dos parques nacionales. Son unos 160 km en línea recta, de bosques todavía intactos de la Cordillera Real Oriental, los que separan a los parques Sangay y Podocarpus, y por donde transitan poblaciones de osos de anteojos, venados de cola blanca, pumas, jaguares, cóndores y águilas andinas, que cruzan las laderas de esta cordillera en busca de alimento y nuevos territorios.

¿Qué falta para que el Corredor de Conectividad Sangay-Podocarpus sea declarado? Que la normativa técnica de esta nueva categoría de protección, que figura en el nuevo Código Orgánico del Ambiente (COA), termine de ser desarrollada por las autoridades, explicó Fabián Rodas, coordinador del programa Austro de la oficina de Naturaleza & Cultura Internacional (NCI). Una vez concluída la normativa el corredor  será oficial.

La expansión agropecuaria y los asentamientos humanos han amenazado, por años, con fragmentar este corredor en pequeñas islas manejadas por un mar de actividad humana. “Entre los dos parques hay aún muchos bosques y páramos que sin ninguna protección de parte del Estado central o local, todavía conservan una gran cantidad de biodiversidad”, cuenta Rodas.  

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