Corte argentina rechaza intento de ejecutar fraudulenta sentencia ecuatoriana contra Chevron

SAN RAMÓN, California, 1 de noviembre de 2017 - Una corte argentina rechazó el intento de ejecutar una fraudulenta sentencia ecuatoriana de $9.500 millones contra Chevron Corporation en ese país.

01/11/2017

SAN RAMÓN, California, 1 de noviembre de 2017 - Una corte argentina rechazó el intento de ejecutar una fraudulenta sentencia ecuatoriana de $9.500 millones contra Chevron Corporation en ese país.

En una decisión de 22 páginas, el Juzgado Nacional Civil Nº 61 en Buenos Aires dictaminó que los demandantes no demostraron que el caso tuviera alguna conexión con Argentina que justificara el reconocimiento de la sentencia ecuatoriana de 2011 por las cortes del país. 

La corte dictaminó que Chevron Corporation no está domiciliada, ni tiene activos en Argentina, lo que "sella la suerte del presente exequátur habida cuenta que resulta inadmisible reconocer una sentencia extranjera en esta jurisdicción donde la parte demandada no tiene ningún punto de conexión con el territorio". La corte se basó en una decisión anterior de la Corte Suprema Argentina, que dictaminó que la subsidiaria indirecta de Chevron en Argentina, Chevron Argentina SRL, es una persona jurídica distinta de Chevron Corporation, no fue parte del juicio ecuatoriano y un embargo contra sus bienes en apoyo a la sentencia ecuatoriana sería "manifiestamente contraria al orden público argentino". El fallo condena a los actores como parte derrotada a cubrir las costas de Chevron.  

"Una vez más, los intentos de lucrarse de esta fraudulenta sentencia han sido rechazados", dijo R. Hewitt Pate, vicepresidente jurídico y gerente legal de Chevron. "Estamos seguros de que cualquier jurisdicción que respete el estado de derecho y examine los hechos también concluirá que la sentencia ecuatoriana es ilegítima e inejecutable".

La desestimación de la acción de reconocimiento en Argentina es el último revés para los abogados detrás del fraudulento juicio.

Una corte federal de EE.UU. en Nueva York dictaminó en 2014 que la sentencia ecuatoriana no era ejecutable en ese país. En un fallo de 500 páginas, la corte dictaminó que Steven Donziger, abogado estadounidense detrás del juicio y sus asociados, violaron las leyes federales contra crimen organizado para obtener la sentencia, cometiendo extorsión, lavado de dinero, fraude electrónico, violaciones a la Ley Contra Prácticas Corruptas en el Extranjero, manipulación de testigos y obstrucción de justicia. Los amplios hallazgos de la corte fueron unánimemente confirmados en apelación el año pasado y, en junio, la Corte Suprema de EE.UU. rechazó la petición de Donziger que pretendía una revisión del caso.

Los intentos de ejecutar la fraudulenta sentencia en otras jurisdicciones también han encontrado resistencia.

En octubre de 2017, el juez ponente Luis Felipe Salomão de Brasil, del Tribunal Superior de Justicia (STJ), emitió su voto rechazando el intento de reconocimiento de la sentencia ecuatoriana de $9.500 millones contra Chevron Corporation. El juez Salomão citó la falta de jurisdicción y las extensas pruebas de fraude y corrupción que harían de su reconocimiento una violación del orden público. 

En enero de 2017, una corte canadiense rechazó el intento de ejecutar la sentencia fraudulenta contra una subsidiaria de Chevron, Chevron Canada Limited. La corte sentenció que Chevron Canada Limited es una persona jurídica separada de Chevron Corporation, que no es parte del juicio ecuatoriano, y no es la parte condenada en la sentencia.

En 2015, la Corte Suprema de Gibraltar emitió una sentencia contra Amazonia Recovery Ltd., compañía con sede en Gibraltar creada por Donziger y sus asociados para recibir y distribuir los fondos resultantes de la fraudulenta sentencia ecuatoriana, indemnizando a Chevron con $28 millones de dólares en daños, y emitió un mandato permanente contra Amazonia Recovery, impidiendo que la compañía ayude o apoye el caso contra Chevron de cualquier manera.

Chevron nunca ha operado en Ecuador. Texaco Petroleum (TexPet), que se convirtió en una subsidiaria de Chevron en 2001, fue socia minoritaria en un consorcio de producción de petróleo en Ecuador junto con la empresa petrolera estatal, Petroecuador, desde 1964 hasta 1992. Después de que Petroecuador asumiera en 1992 la totalidad del consorcio y de las operaciones petroleras, conforme a un contrato con la República de Ecuador, TexPet se comprometió a remediar ciertos sitios de producción acordados, mientras que Petroecuador se hizo responsable de la remediación ambiental restante. El Gobierno de Ecuador supervisó y certificó la exitosa remediación hecha por TexPet y liberó a TexPet de cualquier otra responsabilidad medioambiental. Sin embargo, Petroecuador no realizó la limpieza a la que se comprometió y ha continuado operando y expandiendo sus operaciones petroleras en la antigua área de concesión durante los últimos 20 años.

Chevron Corporation es una de las principales compañías integradas de energía a nivel mundial. A través de sus subsidiarias que realizan negocios en todo el mundo, la compañía está involucrada en prácticamente todas las facetas de la industria de energía. Chevron explora, produce y transporta petróleo crudo y gas natural; refina, comercializa y distribuye combustibles para el transporte y lubricantes; fabrica y vende productos petroquímicos y aditivos; genera electricidad; y desarrolla y despliega tecnologías que incrementan el valor del negocio en todos los aspectos de las operaciones de la compañía. Chevron tiene sede en San Ramón, California. Más información sobre Chevron está disponible en www.chevron.com y más sobre el juicio fraudulento contra la empresa en Ecuador en www.juiciocrudo.com.

 

Contacto: James Craig, asesor de comunicaciones de Chevron, +1 (925) 842-1319 (oficina) o +1 (832) 794-1630 (teléfono móvil).

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