04/03/2026
El 4 de marzo de 2014, la justicia federal de Estados Unidos concluyó que la sentencia emitida en la Corte Provincial de Sucumbíos contra Chevron fue el resultado de un esquema que incluyó fraude, extorsión, sobornos, obstrucción de la justicia y otros acos ilícitos.
La decisión, tras un juicio de siete semanas bajo las leyes RICO contra el crimen organizado, fue dictada por el juez Lewis A. Kaplan en Nueva York. El juez Kaplan confirmó las prácticas corruptas usadas por los abogados y representantes de los demandantes de Lago Agrio para obtener la sentencia de $9.500 millones contra Chevron.
La corte examinó testimonios, documentos, correos, videos y otras evidencias que, en conjunto, mostraban un patrón sistemático de maniobras ilícitas. Este plan para fabricar la sentencia contra Chevron fue encabezado por el estadounidense Steven Donziger y su socio ecuatoriano Pablo Fajardo.
¿Qué determinó la corte de EE. UU.?
En su fallo de casi 500 páginas, Kaplan concluyó – entre otros puntos – que:
La decisión en el caso RICO fue ratificada en 2016 por la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito, y en 2017 la Corte Suprema de EE. UU. declinó revisarla.
En 2018, un tribunal de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya llegó a la misma conclusión que la justicia estadounidense, describiendo como “abrumadora” la evidencia presentada contra el equipo legal de los demandantes de Lago Agrio.
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