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El país paga 1,2 millones para que Espinosa haga su campaña

De ese monto, una cantidad significativa: 256  504, representa el costo del uso que hizo de los dos aviones de la Presidencia de la República: el Legasy y el Falcon, ambos comprados por Rafael Correa.

4Pelagatos - Martín Pallares 04/06/2019

Foto: 4Pelagatos

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Según un informe de Contraloría, aprobado el pasado 5 de abril, el Estado ecuatoriano gastó 494 133 dólares en la gira internacional que la ex canciller María Fernanda Espinosa hizo para promocionar su candidatura a la presidencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El valor total corresponde a lo que se gastó en pasajes, viáticos y gastos de representación de la entonces ministra y de quienes la acompañaron. De ese monto, una cantidad significativa: 256  504, representa el costo del uso que hizo de los dos aviones de la Presidencia de la República: el Legasy y el Falcon, ambos comprados por Rafael Correa.

El informe también señala que en tres viajes, Espinosa se hizo acompañar por más de dos funcionarios, lo cual es ilegal según el reglamento de desplazamientos de los funcionarios de Cancillería. Esos viajes fueron a Nueva York con cinco delegados, a Santiago de Chile con siete y a Ginebra con cinco. Ese exceso en compañía significó para el Estado el desembolso de 22 379 dólares que la Contraloría considera como “injustificados”.

Para saber cuánto ha costado a los contribuyentes la campaña y el ejercicio de la Presidencia de la Asamblea (Ecuador debe correr con todos los gastos) hay que agregar, a esos 494  133 dólares, los 752 381 dólares que, según la información de la propia Cancillería, costará el año de Presidencia de Espinosa. Es decir, la campaña y el cargo de María Fernanda Espinosa suman 1 246 514 dólares. Se trata de los gastos que el Estado ecuatoriano ha hecho para posicionarse como candidata a la Presidencia de la República. Lo ha confirmado la propia Espinosa en una entrevista con Hispanopost.  Sin duda, la mayor plataforma para tener esa aspiración, al menos desde sus cálculos, es el paso por la presidencia de la Asamblea, un cargo con mucho más valor protocolario y simbólico que poder. Y sin rédito alguno para el país.

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