Ecuador en las Noticias

La cárcel 4 espera a Correa

La jueza Daniela Camacho dictó prisión preventiva contra Rafael Correa. Se oficiará a la Interpol para que proceda a su inmediata localización y captura.

Expreso - Roberto Aguilar 05/07/2018

Foto: Expreso

Foto: Expreso

Lo de Rafael Correa en el Consulado de Ecuador en Bruselas fue un vistoso tiro al aire: no es el acusado quien decide dónde debe presentarse a cumplir una medida cautelar; es el juez. Y Daniela Camacho, que conoce la causa que se sigue contra el expresidente por el secuestro de Fernando Balda, había sido muy clara: no solo fijó la sede de la Corte Nacional como el lugar de presentación sino que expresamente negó que el Consulado fuera una alternativa. Una vez establecido, pues, que Correa incumplió con la medida (y la jueza no tardó medio minuto en llegar a esa conclusión), solo le quedaba un camino: dictar la orden de prisión preventiva y oficiar a la Interpol para pedir su difusión roja y proceder a “la inmediata localización y captura con fines de extradición” del ciudadano Rafael Correa. Caupolicán Ochoa, abogado del expresidente, despotricó en vano.

Tres horas duró la audiencia que, por una vez, no contó con la presencia de barras correístas: llegaron tarde, cuando la sala ya estaba llena. De nada le sirvió a Ricardo Patiño victimizarse por el Twitter: no pudo entrar; era físicamente imposible. La única manifestación pública que acompañó el trámite judicial fue la que protagonizó un puñado de seguidores de Fernando Balda con un gran cartel donde se veía el rostro de Rafael Correa y una leyenda sobreimpresa en letras de molde: “Se busca”.

Correa supo desde el primer momento que presentarse en el Consulado no bastaba. Se lo dijo el propio funcionario que lo recibió: “no hemos recibido delegación jurisdiccional alguna y solo podemos actuar por delegación en ese campo”. La audiencia empezó con la lectura de una serie de comunicados (del Consulado, de la Cancillería, de la Corte Nacional de Justicia) que daban cuenta, precisamente, de la naturaleza de lo ocurrido en Bruselas: un acto sin valor judicial.

Leer más aquí

Fuente Original