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La Contraloría hunde más a María Fernanda Espinosa

A parte de la ilegalidad en la concesión de la nacionalidad, sostiene el informe, los trámites que se siguieron son una colección de actos fraudulentos e irregulares

4 Pelagatos - Martín Pallares 21/05/2019

Foto: 4 Pelagatos

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Aunque aún es un borrador que puede ser modificado durante los próximos días con las descargas de las partes involucradas, la investigación hecha por la Contraloría al proceso de nacionalización y acreditación como diplomático ecuatoriano a Julian Assange sin duda será un potente argumento político a favor del juicio que se tramita en la Asamblea en contra de la ex canciller María Fernanda Espinosa.

El borrador, que fue leído en Contraloría frente a las partes involucradas o sus defensas, establece básicamente dos cosas: una, que la nacionalización de Assange y su acreditación como diplomático ecuatoriano primero en Londres y luego en Moscú, fueron hechas violando todas las normas legales vigentes sobre el tema y, dos, que el comportamiento de Assange en el interior de la sede diplomática fue insostenible mucho antes de la llegada del actual canciller José Valencia, pero que sus tres antecesores no cumplieron con su trabajo de precautelar las instalaciones de la Embajada ni la seguridad de sus funcionarios.

El borrador elaborado en Contraloría compromete aún más a Espinosa y a los funcionarios que actuaron bajo sus directrices porque establece de forma contundente que el proceso alrededor de Assange fue un acto fraudulento cometido desde la función pública. Prácticamente todos los trámites que se hicieron para concederle la nacionalización fueron hechos no solo pasándose por alto las normas legales y reglamentarias, sino que con mecanismos administrativos fraudulentos y tramposos. Para comenzar, el informe dice que la nacionalización no cumple con los dos únicos requisitos que la Ley de Movilidad Humana que se debe cumplir para que un extranjero se nacionalice como ecuatoriano: que haya vivido tres años en el Ecuador o dos como apátrida. Ninguno de los dos requisitos cumplió Assange, pues la sede de la Embajada no es legal ni constitucionalmente territorio ecuatoriano, dice el borrador.

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