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'Los llamados socialistas del siglo XXI han esquilmado América Latina'

Ecuador en Vivo 06/12/2019

Foto: Ecuador en Vivo

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Dos meses después de las protestas en Ecuador por, entre otras razones, el retiro de los subsidios al combustible, el presidente Lenín Moreno (Nuevo Rocafuerte, 66 años), que se define como un “socialista de los de veras”, ha visitado Madrid donde ha participado en la Cumbre del Clima (COP25) y se ha entrevistado con el presidente en funciones, Pedro Sánchez, y el rey de España, Felipe VI. Moreno asegura que la situación en su país, pionero en la ola de manifestaciones en América Latina, está calmada y acusa a su antecesor, Rafael Correa, también de Alianza País, de impulsar las revueltas.

Pregunta. ¿Cómo está la situación en Ecuador?

Respuesta. Completamente calmada. Proseguimos el diálogo con diversos sectores sociales

con los que estamos llegando a acuerdos en muchísimos temas, entre ellos, la posibilidad de focalizar el subsidio de los combustibles para que afecte lo menos posible a los sectores menos pudientes.

P. ¿Entonces han empezado las negociaciones con las comunidades indígenas?

R. Con algunos sectores, sí. Hay un sector que se ha resistido a acudir al diálogo que hemos iniciado y que, además, se ha acordado con los garantes en ese momento, que eran la Conferencia Episcopal ecuatoriana y Naciones Unidas, pero con todos los demás estamos dialogando. Ellos han presentado una propuesta que revisaremos en su debido momento.

P. ¿Qué ocurrió exactamente en octubre? ¿Cuál es su versión?

R. Tradicionalmente, los indígenas se han manifestado en contra de medidas que piensan que no les son beneficiosas y, generalmente, lo han hecho en paz y esta última vez también. Lo que ocurrió es que se infiltraron sectores criminales, pagados por el correísmo, y no solo eso, también gente de las FARC, del ELN, asalariados maduristas, que se han camuflado dentro de los casi 4.000 venezolanos que han ingresado en el país como inmigrantes y pandilleros comunes que empezaron a causar desmanes como nunca antes se había visto contra la policía, los ciudadanos, a destruir los comercios y también se dedicaron a algo muy significativo, fueron a quemar la Contraloría General y precisamente al departamento en el cual se encontraban las pruebas de la corrupción correísta, con lo cual se puede imaginar cuál era el objetivo final.

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