Manipulación y Falta de Ética

Vanity “Unfair” o la Injusta Vanidad y el Caso Chevron

Hot Air - Jazz Shaw 06/09/2014

Los lectores habituales probablemente ya están familiarizados con las coberturas llenas de palabras vacías que durante años ha ocupado el caso Chevron en Ecuador y en cómo esta empresa que provee energía (y empleos), finalmente se impuso sobre los propósitos de los charlatanes. Sin embargo, resulta que aún había más giros y volteretas en esta historia, que involucraron a algunos representantes de los medios con el abogado ambientalista Steven Donziger y con la gente que está tratando de sacar de los bolsillos de Chevron la suma de 19 mil millones de dólares. Cuando parecía que las cosas aún iban por un buen camino para Donziger, la revista Vanity Fair envió a su laureado periodista William Langewiesche a "cubrir" esta historia (el énfasis es mío).

 Algunos años atrás, a Langewiesche escribió para Vanity Fair un extenso artículo sobre el caso que impulsaba Donziger en contra de Chevron. Para un abogado que lleva un caso de tan alto perfil, este tipo de publicidad puede ser muy valiosa, sobre todo cuando, como en el caso del artículo de Langewiesche, lo que el reportero produce es una andanada de acusaciones en contra de una empresa petrolera que no tiene corazón.

En fin, Glenn Garvin, periodista del Miami Herald, buceando entre los numerosos correos electrónicos que se han conocido como pruebas en la contrademanda de Chevron, se encontró con la correspondencia cruzada entre Donziger y Langewiesche. Según supo Garvin a partir de estos correos, Langewiesche consultó a Donziger para preparar docenas de preguntas que planeaba enviar a Chevron. Además, le pidió ayuda para inventar una excusa argumentando su "intensa" agenda de viajes, a fin de evitar que se viera obligado a hacer las entrevistas personales cara a cara a funcionarios de Chevron, como se lo habían solicitado. Los correos electrónicos que Langewiesche le pasó a Chevron, fueron aprobados por Donziger antes de que él los enviara, e incluso, Donziger se ocupó de, previamente, editarlos de manera agresiva. Langewiesche incluso envió a Donziger una copia del artículo terminado semanas antes de su publicación, con una nota en la que le decía que para él, era "particularmente satisfactorio en la medida en que apoyaba sus esfuerzos y a usted personalmente". Aparte de que el artículo es notablemente sesgado, fue publicado con al menos un error muy grave (la afirmación de que tendría un costo de $6 mil millones limpiar toda la contaminación alrededor de los sitios de perforación petrolera en la Amazonia ecuatoriana).

El Miami Herald desenterró hechos aún más interesantes sobre el justo y equilibrado enfoque que Langewiesche adoptó para cubrir esta historia.

El reportero consultó a Donziger para preparar listas de decenas de preguntas que se le debían formular a Chevron. Además pide ayuda a Donziger para preparar los argumentos acerca de por qué no hay necesidad de hacer entrevistas cara a cara con los funcionarios de Chevron, como se lo han pedido, a pesar de que pasó varios días en reuniones con Donziger y su equipo legal.

"Quiero evitar una reunión, simplemente porque NO TENGO TIEMPO. Pero no quiero dejar constancia de que me he negado a sostenerla", escribe Langewiesche. "Tal vez podría decir que mi programa de viaje es intenso". No sólo que somete los correos electrónicos que enviaría a Chevron a la aprobación de Donziger ("¿Qué dices Steve, tengo que enviarlo esta noche"), sino que incluso le permite reescribirlos. "Déjame saber si esto funciona," le dice Donziger en una nota en la que devuelve uno de sus correos. "Estaba un poco agresivo cuando lo edité", añade.

Después de leer un voluminoso grupo intercambio de mails como este, no me sorprendió encontrar que Langewiesche envió Donziger una copia de la historia terminada que aparecería en Vanity Fair, varias semanas antes de su publicación.

Así que no es de extrañarse que los pocos reporteros que en realidad cubren esta historia, se refieran a ella como “Vanity Unfair” o Desleal Vanidad.

¿Y a qué se dedica ahora el autor del artículo, luego de todas estas revelaciones? Al parecer aún está en la nómina de Vanity Fair. Lo que pasó con Donziger es ya bien conocido. Los tribunales básicamente se rieron de él y ahora está frente a un juez en un rol muy diferente, como acusado en un juicio bajo la Ley RICO . Por supuesto, nadie puede tocar a Langewiesche. Después de todo, no es más que un periodista que llevó la noticias del mundo a los lectores.

Esta es una traducción no oficial realizada por Chevron, el artículo original en inglés puede ser visto aquí.
 

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