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Abogado que llevó a Chevron a juicio por 18.000 millones de dólares fue suspendido por el FDA

Grupos ambientalistas sostienen que Pablo Fajardo actuó en defensa de sus propios intereses

Fortune - Roger Parloff 01/08/2016

Foto: JuicioCrudo

Foto: JuicioCrudo

El famoso abogado ecuatoriano que en 2007 recibió el Premio CNN al Héroe y el premio ambiental Goldman 2008, y de quien en ese mismo año se escribió una hagiografía de 13.000 palabras en Vanity Fair, fue “suspendido” por su cliente estrella el pasado viernes. Dicho cliente además ha amenazado con demandarlo por 112 millones de dólares.

El abogado en cuestión es Pablo Fajardo y su cliente es el Frente de Defensa de la Amazonía (FDA). Trabajando codo a codo con el controvertido abogado y estratega Steven Donziger, Fajardo ganó una impresionante sentencia ambiental por 18.200 millones de dólares contra Chevron, en un juicio entablado ante una corte ecuatoriana en 2011. La sentencia fue reducida posteriormente a 9.500 millones de dólares.

La indemnización, a ser administrada por el FDA, es el resultado de una demanda por daños ambientales supuestamente provocados por los trabajos de perforación petrolera de la compañía Texaco en la selva tropical amazónica cerca de Lago Agrio, Ecuador, entre los 1960s y 1991. Esta compañía fue posteriormente adquirida por Chevron.

No obstante, hasta la fecha no se ha pagado un solo centavo de esta sentencia. Chevron no tiene activos en Ecuador y, en marzo de 2014, el gigante petrolero obtuvo una sentencia emitida por un juez federal de Manhattan que prohibía a los ecuatorianos ir detrás de los bienes de la compañía en Estados Unidos, alegando que Donziger y Fajardo habían obtenido la sentencia valiéndose de fraude y sobornos, -- llegando al extremo de redactar clandestinamente la sentencia supuestamente elaborada por el juez que presidía el caso--. (Fajardo se rehusó a comparecer ante la corte estadounidense. Por lo tanto, se dictó un fallo en su contra por rebeldía). Donziger, quien ha negado haber cometido acto ilegal alguno, ha apelado la sentencia en su contra. Su caso fue argumentado en abril de 2015; sin embargo, la corte de apelaciones aún no ha emitido sentencia.

Aunque ni Fajardo ni Donziger sean formalmente funcionarios del FDA, durante mucho tiempo se ha considerado que, junto con su fundador Luis Yanza, son sus líderes efectivos, tal y como determinó el juez Lewis Kaplan en su veredicto de marzo de 2014.

Sin embargo, severas desavenencias dentro del FDA se desataron hace una semana cuando el gobierno del Ecuador pagó a Chevron 112 millones de dólares para cumplir con un laudo arbitral resultante de una antigua deuda por una disputa comercial ajena a la multimillonaria disputa ambiental.

El pago resultó doblemente sorprendente. En primer lugar, porque el presidente ecuatoriano Rafael Correa ha despotricado frecuentemente contra la legitimidad de los tribunales de arbitraje internacional y ha prometido no honrar sus dictámenes. En segundo lugar, porque el FDA había ganado un “embargo” emitido por una corte ecuatoriana sobre este laudo arbitral, básicamente otorgándole el derecho a embargarla.

En otras palabras, si el gobierno izquierdista de Correa --que ha sido un enérgico defensor de la batalla del FDA contra Chevron-- iba a pagar el laudo a alguien, se suponía que lo haría al FDA para comenzar a satisfacer la sentencia por 9.500 millones de dólares contra Chevron. Misteriosamente, el embargo ordenado por la corte ecuatoriana fue levantado justo antes de que el gobierno le pagara a Chevron.

Pero otra noticia sorprendente llegó el viernes. En un boletín de prensa el FDA reportó estar absolutamente “sorprendido” por la noticia de que Fajardo es quien había “levantado” el embargo “sin [su] permiso… aparentemente… a instancias de individuos en el gobierno ecuatoriano”. El Frente informó que, a consecuencia de tales acciones, “suspendía sus vínculos” con Fajardo y que contrataba al abogado ecuatoriano Patricio Salazar para conducir la investigación correspondiente.

“El mismo señor Fajardo es potencial y personalmente responsable ante sus propios clientes por los daños causados, incluso por el total de fondos que se han perdido,” sostiene el boletín en el que se cita a un funcionario del FDA.

No se pudo contactar a Fajardo para obtener sus comentarios. La vocera de prensa del FDA en Estados Unidos, Karen Hinton, dijo que deja que el boletín “hable por sí mismo”. (Tanto su nombre como el de otros representantes de prensa no aparecen en el boletín, lo que resulta inusual en un comunicado del FDA).

Hinton informó que Donziger continúa siendo el asesor legal del FDA en Estados Unidos. Donziger no respondió a los correos electrónicos solicitando comentarios al respecto.

Nacido en un hogar muy pobre, Fajardo empezó a trabajar en el caso como asistente legal, pero en 2005, luego de costearse sus estudios de derecho, se convirtió en el abogado principal del caso en el Ecuador.

Observadores han especulado que la decisión del Ecuador de pagar su deuda de 112 millones de dólares para cumplir con el laudo arbitral, refleja su interés por atraer inversiones de Occidente, lo que le ayudaría a salir de su recesión. El país ha sido severamente golpeado por los precios bajos de petróleo, así como por un devastador terremoto que impactó la zona costera del país en abril. A inicios del año, el país además pagó 980 millones de dólares a Occidental Petroleum para cumplir con otro laudo arbitral.

Chevron recibió el pago de los 112 millones con una sola frase: “Chevron está complacido que la República del Ecuador haya cumplido con sus obligaciones, pagando el laudo arbitral”.

La escueta declaración de la compañía podría reflejar su escepticismo respecto a la voluntad del Ecuador de cumplir con un arbitraje mucho más trascendental que fuera argumentado en abril de 2015, y en el que se espera una decisión en cualquier momento. En este caso, Chevron ha solicitado a un panel de árbitros internacionales dictaminar que la demanda del FDA estuvo impedida desde un inicio a raíz de las liberaciones firmadas por el Ecuador en los años 90 y que la sentencia por 9.500 millones de dólares fue obtenida por medios fraudulentos y violaciones al debido proceso. Asimismo, que los problemas ambientales que actualmente existen en el Ecuador son de su propia responsabilidad. 

Esta es una traducción no oficial realizada por Chevron. El artículo original en inglés puede ser visto aquí

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