Caso Chevron

La última desfachatez en el juicio de Steven Donziger contra Chevron

Forbes - Michael I. Krauss 06/07/2016

Como los lectores de esta columna saben, he dedicado varias líneas al extenso litigio de ciudadanos ecuatorianos contra Chevron Corporation por daños supuestamente causados por Texaco (adquirida por Chevron) tras la participación conjunta de extracción de petróleo con el gobierno ecuatoriano. [Si usted es un lector nuevo, aquí hay un enlace hacia una publicación sobre el tema que contiene otros enlaces hacia el resto de la historia. Eso lo pondrá al tanto]. El juicio fue infundado desde el inicio: Ecuador, no Texaco, fue el culpable, y algunos de los daños fueron exagerados o incluso inventados. De hecho, como el juez de la Corte de Distrito de los Estados Unidos, Lewis A. Kaplan, declaró en exhaustivas conclusiones de hecho, la @@sentencia@@ final ecuatoriana contra Chevron se obtuvo mediante corrupción.

La decisión del juez Kaplan determinó que los demandantes ecuatorianos, a través de su abogado estadounidense, Steven Donziger, cometieron múltiples transgresiones consistentes en extorsión (que califican para RICO) como parte de un complot para comprar e incluso escribir clandestinamente la @@sentencia@@ ecuatoriana contra Chevron. Por lo tanto, él ordenó la no ejecución de la @@sentencia@@ ecuatoriana en los Estados Unidos.

Ahora, inmediatamente después de la apelación que presentaron los demandantes que representa Donziger contra la decisión del juez Kaplan, surge su última atrocidad. Invocan a un caso no relacionado de la Corte Suprema, RJR Nabisco, Inc. vs Comunidad Europea, decidido el 20 de junio de 2016. En el caso Nabisco, la Corte Suprema limitó las acciones de RICO contra los extranjeros, a extorsiones que causaron perjuicios domésticos. La Corte en el caso Nabisco se negó a permitir que un demandante estadounidense entablara una demanda RICO por daños sufridos en el extranjero e infligidos por un extranjero. RICO, dictaminó la Corte Suprema, no tiene un amplio alcance internacional.

La autodenominada "Coalición de Defensa de la Amazonía", ha declarado triunfalmente que el caso Nabisco constituye un “importante revés” para Chevron. Los demandantes que representa Donziger sostienen que la @@sentencia@@ "pone de relieve por qué Chevron no puede ganar" en oposición a la apelación por parte de los demandantes de la decisión del juez Kaplan. Donziger parece estar aseverando que ya que Chevron fue defraudada en el proceso judicial ecuatoriano, el caso Nabisco impide a Chevron invocar a RICO para atacar la @@sentencia@@ judicial adversa.

Es difícil imaginar un argumento jurídico más débil. Lejos de dañar el caso de Chevron, el caso Nabisco lo ayuda. Las constataciones fácticas del juez Kaplan son totalmente compatibles con el marco establecido en el caso Nabisco. Las constataciones fácticas del juez Kaplan dictan que el patrón de extorsión tuvo lugar en los Estados Unidos. Además, Chevron (una corporación estadounidense) sufrió casi la totalidad de los daños (decenas de millones en honorarios legales, pérdida de "goodwill” entre los consumidores estadounidenses que supieron del litigio, hemorragia crítica de activos donde la @@sentencia@@ judicial ecuatoriana sea hecha cumplir, etc.) en los Estados Unidos. Y los actos predicados de los demandantes que representa Donziger, consistentes en extorsión, fueron en gran medida cometidos en los Estados Unidos.

De hecho, el juez Kaplan anticipó, apoyó y aplicó la lógica del caso Nabisco. Aquí está una cita de las conclusiones del juez (págs. 3506-3507 de la decisión), con el contenido importante en negrita:

“En este caso, las pruebas producidas en la etapa del juicio (trial) establecieron que Donziger, abogado y residente de Nueva York, formuló y llevó a cabo un ardid con el fin de victimizar a una empresa estadounidense por medio de un patrón de actos de asociación criminal. Dicho patrón incluyó conducta sustancial en los Estados Unidos –por ej. la mayor parte de la supervisión general que Donziger ejercía respecto de toda la operación; gran parte de la actividad que Donziger realizó para recaudar fondos; la redacción fantasma del Informe Cabrera, que ocurrió principalmente en Boulder, Colorado, y que fue supervisada por Donziger desde Nueva York; gran parte de la presión y campaña de lobistas diseñada para dañar la reputación de Chevron e impactar en sus resultados financieros y en el precio de su acción, una campaña controlada en forma excesiva por Donziger que empleó a muchos lobistas y asesores estadounidenses especialistas en relaciones públicas; la producción de Crudo por parte de un cineasta contratado y radicado en Nueva York; y los esfuerzos indebidos por evitar la etapa de @@prueba@@ discovery llevada a cabo en los tribunales federales estadounidenses respecto de lo que en verdad había sucedido con Cabrera, Stratus y los DLA. Gran parte de la financiación provino principalmente de Kohn en Filadelfia y Burford, que operaban al menos en parte en los Estados Unidos. De no haber habido actividad en los EE.UU., no se habría configurado el ardid. Incluso de haber existido uno, habría estado destinado a fracasar sin mediar tal actividad”.

“Tal como lo demostramos más adelante, todos los elementos de los reclamos bajo la ley RICO, incluyendo la existencia de un patrón local (domestic) de actividad de asociación criminal, han sido probados. Por lo tanto, a efectos de la presente causa basta sostener que la aplicación de la ley RICO a dicho patrón local de actividad de asociación criminal no sería extraterritorial”.

Esto no fue un fallo judicial contra un hombre pequeño indefenso. Permítanme citarme a mí mismo a partir de mi análisis inicial del caso:

"No hay que engañarse: El juez Kaplan está lejos de ser un conservador partidista. Nombrado por el Presidente Clinton en 1994, ha emitido fallos de carácter procesal en favor de los detenidos en Guantánamo. Pero él es honesto y va al grano, y no cree que la pobreza de una presunta víctima de agravio y la riqueza de un acusado, faculten al demandante a un fallo judicial favorable. "No existe ninguna defensa estilo "Robin Hood" para conductas ilícitas e ilegales", escribió".

Chevron ha persuadido a observadores imparciales en todo el mundo de que fue condenado injustamente en Ecuador. Lejos de tener que pagar por los daños que Texaco no provocó, la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya ha otorgado a Chevron una compensación de $96 millones más interés compuesto, por la violación de obligaciones contractuales de Ecuador para con Texaco en la participación conjunta. En agosto de 2015, la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos del Distrito de Columbia confirmó la "domesticación" de este laudo arbitral. El 6 de junio de 2016, la Corte Suprema de Estados Unidos rehusó escuchar la apelación de Ecuador de dicha sentencia. Ahora, en un exceso desfachatez, Ecuador reconoce que adeuda a Chevron ese dinero, pero sus cortes quieren que Ecuador pague esta suma directamente a los demandantes que representa Donziger, sobre el increíble argumento de que los demandantes son acreedores de Chevron en virtud del fallo judicial corrupto ecuatoriano. No hace falta decir que Donziger está de acuerdo con esta "lógica".

Memorando para el gobierno del Ecuador: si usted paga más de $100 millones a los demandantes que representa Donziger, no liquidará su deuda con Chevron bajo las leyes estadounidenses. Usted tendrá que pagar esa cantidad de nuevo. No obstante, su politiquería creada en torno de las grandes petroleras, y confianza en procedimientos corruptos, no prevalecerán, no si el estado de derecho aún significa algo.

Michael Krauss es Profesor de Derecho de la Escuela de Derecho Antonin Scalia de la Universidad George Mason, y es un reconocido estudioso del derecho de responsabilidad extracontractual y de la ética jurídica. Su página Web está aquí.

Esta es una traducción no oficial realizada por Chevron. El artículo original en inglés puede ser visto aquí

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