Caso Chevron

Un dineral para salir de paseo con un libro

4 Pelagatos - Martín Pallares 16/08/2016

Foto: 4 Pelagatos

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La disputa jurídica que el Ecuador ha mantenido con la petrolera Chevron le ha costado no solo los 112 millones que el estado ecuatoriano estuvo obligado a pagar hace pocas semanas por una decisión arbitral. Solo en una firma de abogados (la Winston Strawn), por ejemplo, en el año 2014 el Ecuador pagó cerca de 26 millones de dólares.

Pero el caso Chevron también produjo gastos aleatorios no vinculados directamente con el trámite judicial del caso. Uno de esos gastos es el libro sobre el caso Chevron cuya iniciativa fue del procurador Diego García Carrión.

En efecto, la Procuraduría del Estado, organismo encargado de la defensa del país en el caso, gastó 486 mil dólares únicamente para la presentación del libro en París, Nueva York, Oxford, Londres, Washington, Santiago de Chile y Lima. Si a estos gastos se suman otros para la producción y transporte el costo fue superior a los 623 mil dólares.

Se trata de un gasto, registrado en los documentos de la misma Procuraduría, que inevitablemente anima el debate sobre la cultura del derroche en el Ecuador. ¿Realmente ameritaba gastarse casi medio millón en dólares en la presentación de un libro jurídico que seguramente interesará a duras penas a un pequeño grupo de académicos y activistas en el mundo? 486 000 dólares no es pelo de cochino, aún más cuando se piensa que fue para la presentación internacional de un libro que difícilmente pudo haber influido en la opinión pública internacional sobre un caso en el que el Ecuador terminó perdiendo. La Presidencia de la República resaltó, luego de la presentación de la obra en Quito, que “en el texto, de 273 páginas, el lector puede conocer la información relacionada con los antecedentes históricos y jurídicos del caso, el desarrollo procesal del arbitraje, los temas relacionados con jurisdicción, responsabilidad y el daño ambiental causado por la petrolera norteamericana en la Amazonía”.

En los documentos examinados por 4Pelagatos se evidencia que la Procuraduría, en octubre del 2015, le pagó a la firma Sumco Services 145 mil 800 dólares por la “realización de dos eventos de presentación del libro relacionado con el caso Chevron en las ciudades de Washington y Nueva York”. Cuando se mira el video de la presentación hecha en esas dos ciudades se observa que la misma se realizó en dos actos académicos. En el caso de Nueva York fue en la Columbia Law School y en el caso de Washington en la Universidad de Georgetown. ¿Valió realmente casi 145 mil dólares organizar esas dos presentaciones? La cifra resulta sin duda llamativa si se toma en cuenta que los lugares para la presentación fueron universidades y no salones alquilados en algún hotel de lujo que supondría un pago que justifique el inmenso monto del pago.

En otra orden de pago examinada por 4Pelagatos se observa que por la presentación del libro en París se pagó, en noviembre del 2015, a la misma Sumco Services LLP 97 mil 200 dólares. Asimismo, cuando se observa el video de la presentación en París fue en un acto académico en la Sorbona. ¿Cobró esa universidad por el espacio donde se hizo el lanzamiento? Resulta difícil entender que para el lanzamiento de un libro sobre un tema como el de la Chevron en una universidad pública, aunque sea en París, haya costado cerca de 98 mil dólares.

Exactamente por el mismo monto se pagó a la misma Sumco Services LLP para la presentación del libro en Londres que se realizó en la University College London. La presentación en Oxford, por su lado, costó 72 mil 900 dólares. En el video se observa, de la misma forma, que la presentación fue hecha en un acto académico en Oxford.

Las presentación en Lima, que se hizo en la sede de la Comunidad Andina, costó 34 mil 020 dólares y la de Santiago de Chile, realizada en la Pontificia Universidad de Chile, 38 mil 880 dólares. En ambos casos el pago fue hecho a la misma Sumco Services LLP. Esta empresa, sin embargo, no aparece en ninguna búsqueda en internet.

Al observar todos los videos a los que se puede acceder desde un blog del caso Chevron alojado en la página de la Procuraduría, salta a la vista que la presentación por la que se pagaron esas importantes sumas son pequeños actos académicos que en las grandes universidades del mundo se producen casi a diario. Eso sí, en todos aparece el autor del libro, el procurador Diego García Carrión. ¿Realmente esas presentaciones costaron lo que señalan los documentos? Y si en efecto eso costaron ¿valía la pena pagar tanto por ellos? Mirar los videos que están Youtube y que han sido visitados entre 5 y 25 veces cada uno, se vuelve un ejercicio imprescindible para comprender las dimensiones de la presentación y para reflexionar sobre la cultura del derroche que ha imperado en el Ecuador.

A estos pagos para la presentación del libro habría que sumar otros costos. Por ejemplo, 11 802 dólares a la empresa de correos por la distribución “nacional e internacional” de los libros en el mes de octubre del 2015 y 99 mil 388 a Satre Comunicación Integral para “la realización de tres eventos de presentación del libro referente al caso Chevron”. Según una nota publicada en diario El Universo en el 2015 el dinero entregado a la firma Satre sirvió para “el montaje hasta la comida de los invitados”. Además habría que sumar los 25 930 a que se pagó a Ediecuatorial por la impresión de la obra.

Los documentos sugieren otras dudas: ¿Qué empresa es Sumco Services? ¿Por qué Sumco no aparece en las búsquedas que se hacen en internet? ¿Qué hizo realmente Satre comunicaciones que no haya hecho Sumco?

En total, el libro sobre el caso Chevron, entre actos de presentación, distribución y producción, terminó costándole al erario nacional 623 mil 120 dólares. ¿Los resultados? El Ecuador terminó perdiendo el caso en un arbitraje internacional y lo más probable es que la costosa presentación de la obra del Procurador no haya influido en lo más mínimo en la decisión ni en la opinión pública internacional sobre el tema.

No hay que olvidar que dentro de esta cultura del derroche y quizá hasta de la corrupción hay datos que no dejan de ser escalofriantes y que, comparados con los del libro, son de mayor envergadura. Por ejemplo, el caso de McSquared, la oscura firma de relaciones públicas radicada en Brooklyn, que recibió 6,4 millones de dólares del gobierno para la campaña “La mano sucia de Chevron” en la que se traía a artistas hasta el Ecuador para aparecer en los campos supuestamente contaminados por la Texaco.

Sin duda la aventura Chevron le costó mucho al país. Y mucho de ese costo bien pudo haberse ahorrado. Claro, sin una cultura del derroche de por medio. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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