Caso Chevron

Los hechos detrás del Fraude Legal del Siglo

Juicio Crudo 29/06/2017

Chevron ha sido falsamente acusada de ser responsable de supuestos daños ambientales y sociales en la región amazónica de Ecuador.

En febrero de 2011, un juez ecuatoriano falló contra Chevron y otorgó a los demandantes una @@sentencia@@ de más de USD 18 mil millones (más tarde reducida a USD $9.500 millones). Chevron apeló dicha @@sentencia@@ sobre la base de que carecía de mérito científico e ignoraba las contundentes pruebas de fraude y conducta indebida. A pesar de esto, en enero de 2012, una corte de apelación ratificó la @@sentencia@@ dictada en primera instancia.

Basado en la abrumadora evidencia de fraude y conducta indebida en el juicio ecuatoriano, Chevron inició una demanda civil ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York. En marzo de 2014, la corte dictaminó que la @@sentencia@@ ecuatoriana fue producto de fraude y extorsión y, por lo tanto, que era inejecutable en Estados Unidos.

El fallo de casi 500 páginas concluye que Steven Donziger, el abogado estadounidense que lideró el juicio contra Chevron, violó la Ley Federal RICO, al cometer actos de extorsión, lavado de dinero, fraude electrónico, cohecho, violaciones de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero, manipulación de testigos y obstrucción de la justicia, para obtener la @@sentencia@@ ecuatoriana y encubrir sus crímenes y los de sus asociados.

La corte concluyó que Donziger y su equipo "redactaron la @@sentencia@@ [ecuatoriana] y prometieron pagar USD $500.000 al juez ecuatoriano para que fallara a su favor y firmara la sentencia". En su fallo, el juez que presidió el proceso, Lewis Kaplan, afirmó que:

“Los actos ilícitos de Donziger y su equipo de abogados ecuatorianos resultarían ofensivos a las leyes de cualquier nación que aspira al Estado de Derecho, inclusive Ecuador – y ellos lo sabían. Así pues, un miembro del equipo de abogados ecuatorianos, en un momento de honestidad en medio de pánico, admitió que, si los documentos que reflejaban solo una parte de lo que habían hecho salieran a la luz, ‘además de destruir el proceso, todos nosotros, sus abogados, podríamos ir a la cárcel.’ Es hora de enfrentar los hechos”.

La evidencia de fraude fue tan abrumadora que el diario Wall Street Journal calificó el juicio como el “fraude legal del siglo”.

La decisión fue reafirmada unánimemente por la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos para el Segundo Circuito, en agosto de 2016. La Corte señaló que Donziger y su equipo participaron en un “numerosos actos corruptos… incluyendo coerción, fraude y soborno”.

Recuentos de primera mano sobre la corrupción

En el juicio en Nueva York, Chevron presentó pruebas irrefutables que detallaban el alcance de los actos fraudulentos cometidos y dirigidos por Donziger junto a su equipo legal ecuatoriano y otros asociados, incluyendo la fabricación de pruebas ambientales, presión a los expertos científicos para que falsificaran sus informes, intimidación a los jueces para que dictaran fallos favorables, soborno a los expertos designados por el tribunal, redacción clandestina de informes de la corte, inclusive hasta la misma @@sentencia@@ final.

Chevron presentó 24 testigos, ofreció testimonio escrito de otros 21 y presentó más de 3.000 documentos. Los testimonios incluían aquellos presentados por antiguos colaboradores de los demandantes, quienes aportaron recuentos de primera mano sobre la corrupción:

  • Redacción clandestina: Los consultores ambientales de Donziger presentaron un testimonio bajo juramento en el que desconocían su trabajo para los demandantes y afirmaban que no existe ningún mérito científico que justifique los reclamos contra Chevron.
    • En las declaraciones juradas (aquí y aquí), los altos ejecutivos de Stratus señalaron que la compañía “no tiene conocimiento de evidencia científica alguna de que la gente en la antigua área de concesión esté tomando agua contaminada con petróleo” y que “no tiene conocimiento de ningún dato científico que muestre que algún efecto adverso para la salud sea ocasionado por contaminación derivada de operaciones petroleras en el Oriente”.

 

  • Soborno: Alberto Guerra, un exjuez ecuatoriano que presidió el caso, declaró que los abogados demandantes le habían pagado miles de dólares a él y a un juez que luego presidió el caso, Nicolás Zambrano, para que redactaran clandestinamente órdenes judiciales emitidas por Zambrano y por conducir el caso en favor de los demandantes. Guerra, atestiguó que se les permitió a los abogados demandantes redactar la @@sentencia@@ a su favor después de que prometieran a Zambrano un soborno de USD $500.000 del dinero recibido por la ejecución de la sentencia. Guerra revisó la @@sentencia@@ redactada por los abogados de los demandantes, antes que el juez Zambrano la emitiera como suya.

 

  • Fraude: Burford Capital, uno de los principales financistas de los demandantes, proporcionó una declaración jurada que documentaba el fraude y otras conductas inapropiadas de los abogados de los demandantes a fin de garantizar el financiamiento. Christopher Bogart, Presidente Ejecutivo de Burford, dijo: "Burford respalda a sus clientes frente a tácticas agresivas de litigio por parte de sus oponentes, pero Burford no se cruza de brazos luego de ser engañado o defraudado y no tiene ningún interés en beneficiarse de semejante conducta”.

 

  • Por su parte, en febrero de 2015, James Russell DeLeon, el financista principal de la demanda y excompañero de Donziger en la universidad retiró su apoyo y afirmó que “…los representantes de los demandantes de Lago Agrio, entre ellos Steven Donziger, me engañaron acerca de hechos importantes. Si hubiera conocido estos hechos, no habría financiado el litigio”.

Tras conocer la magnitud del fraude, descrito en detalle por la corte federal de Estados Unidos, muchos de los excolaboradores de Donziger, incluyendo a financistas, inversionistas, expertos científicos, y asesores legales, han abandonado el esquema fraudulento.