Metroquil - Publicidad de gobiernos en los EE.UU.

Cualquier gobierno del mundo que contrate publicidad en los EE.UU. de Norte América debe informar de los contenidos y costos de la misma. La regulación responde a que, por ejemplo, la dictaduras nazi de Hitler o comunista en la extinguida Unión Soviética, lo hicieron en su momento y difundieron propaganda de sus regímenes. 

16/10/2014

16 de octubre de 2014
Metroquil
Por Dr. Franklin Verduga

Cualquier gobierno del mundo que contrate publicidad en los EE.UU. de Norte América debe informar de los contenidos y costos de la misma. La regulación responde a que, por ejemplo, la dictaduras nazi de Hitler o comunista en la extinguida Unión Soviética, lo hicieron en su momento y difundieron propaganda de sus regímenes.

Desde ese tiempo cuando alguien quiere desarrollar ese tipo de actividades debe inscribirse en el Ministerio de Justicia norteamericano como agentes extranjeros. Ese es el motivo por el cual nos informamos que la firma de relaciones públicas con asiento en Nueva York, llamada McSQUARED, suscribió un contrato publicitario con el gobierno del Ecuador a través de la embajadora de nuestro país ante el gobierno estadounidense.

El objetivo de esa ley en el país del norte es asegurarse de que el gobierno como su pueblo estén informados sobre la fuente de la propaganda y la identidad de las personas que intentan influenciar en la opinión publica, las políticas y las leyes de ese país.

Fue por ese motivo que Daniel Roggiero Cevallos, exfuncionario del gobierno ecuatoriano actual y la Sra. María del Carmen Garay, socios de una empresa ecuatoriana llamada Maverick com, acudieron al registro de agentes extranjeros a cargo del departamento de justicia de los EE.UU. para cumplir con esa ley, lo que nos permitió saber que se pagó a artista famosos como Mia Farrow o a Danny Glover para que metieran la mano en el petróleo derramado en el oriente, como parte de la campaña publicitaria contra la empresa Chevron. 

La empresa contratada debió justificar gastos por la suma de un millón novecientos mil dólares en actividades desarrolladas en Queens-Nueva York.

Solo por esa norma legal norteamericana es que los ecuatorianos pudimos informarnos de los egresos millonarios del presupuesto del estado para pagar publicidad gubernamental en el extranjero.