Caso Chevron

¿Qué se siente ser atacado por el publicista americano de Putin?

Bloomberg Businessweek - Paul M. Barrett 16/09/2014

Foto: Sefa Karacan/Anadolu Agency/Getty Images Putin

Foto: Sefa Karacan/Anadolu Agency/Getty Images Putin

Al realizar investigaciones sobre la industria de las armas, los extremistas musulmanes y los litigios de alto riesgo me he acostumbrado a la intimidación para cumplir con fechas tope ejercidas por los departamentos legales y de RRPP, o del equipo personal de PR de un ejecutivo; sin embargo, recién esta semana he tenido la sensación de lo que es ser el blanco al que apuntan cuando una nación soberana entra en una crisis comunicacional.

Preocupado por las revelaciones contenidas en mi libro de próxima publicación Law of the Jungle o La Ley de la Selva, sobre la epopeya del caso de Chevron (CVX) y la contaminación petrolera, la agencia Ketchum, con sede en Nueva York, asesores de RRPP para la República de Ecuador en los Estados Unidos, ha enviado a la embajadora de Ecuador en los EE.UU., Nathalie Cely, un memorando de seis páginas escritas a un solo espacio. El documento, marcado como "reservado y confidencial", ha sido preparado en español y esboza todas las “preguntas difíciles" que plantea el libro "y que afectan negativamente a Ecuador" y además incluye un golpe ad hominem. "Aún no está claro cuándo y cuántas veces Barrett visitó Ecuador, o si entrevistó a alguien del Gobierno", señala el memo. "Esto se puede convertir en un punto que podemos plantear, pero sólo en ambientes propicios y entre los periodistas apropiados".

Obtuve una copia del memo gracias a una servicial y pacífica colaboradora que no trabaja ni para Ketchum ni para la embajadora, quien me pidió mantener su anonimato por razones obvias. El documento de control de daños es una peculiar combinación de asesoramiento sobre la forma en que se puede desacreditar al mensajero ("esto se puede convertir en un punto...") y las confesiones que el libro plantea son cuestiones que no dejan al gobierno de Ecuador en buena posición.

Ketchum, una división para publicidad y marketing del gigante Omnicom (OMC), cuenta entre sus clientes con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, sin duda un difícil desafío, sobre todo luego de que Rusia fomentara el caos en Ucrania. Kathy Jeavons, socia de Ketchum en Washington, dirige las cuentas de la empresa, tanto de Rusia como en Ecuador. Pregunté a Ketchum y a Jeavons, por separado, si tenían algún comentario al respecto; sin embargo, a través de un portavoz interno de la empresa, se negaron a decir nada sustancial, refiriéndome a la embajada ecuatoriana. Ketchum no cuestionó la autenticidad de la nota.

Antes de entrar en los detalles de la nota de Ketchum, les adelanto una breve reseña de La Ley de la Selva: En 2011, Steven Donziger, un abogado de una firma de Nueva York y contratado por los demandantes, ganó una @@sentencia@@ por 19.000 millones de dólares en un juicio por contaminación por petróleo entablado Chevron por agricultores y miembros de una tribu en la selva ecuatoriana. Chevron se defendió y demandó a Donziger en Nueva York bajo la ley estadounidense contra el crimen organizado (RICO). En marzo, un juez federal dictaminó que Donziger obtuvo el histórico veredicto en Ecuador utilizando pruebas falsas, coerción y soborno. Él niega estas acusaciones y ha apelado.

En discursos y por medio de una iniciativa global de relaciones públicas llamada "La mano sucia", el presidente de Ecuador, Rafael Correa ha respaldado enérgicamente la @@sentencia@@ que obtuvo Donziger y ha condenado a Chevron. El memorando de Ketchum sobre mi libro conecta los puntos con respecto a la razón por la que Ecuador se interesa tan apasionadamente en el caso. Entre las "preguntas difíciles" que según Ketchum, plantea La Ley de la Selva, están:

 

  • "El libro analiza en detalle que el Gobierno de Ecuador aprobó la limpieza realizada por Texaco-Chevron". Texaco fue la empresa que operó en la selva tropical entre los 70 y 80; Chevron adquirió Texaco en 2001. A mediados de la década de los 90, Texaco acordó limpiar un tercio de los cientos de sitios contaminados; Ecuador asumió la responsabilidad de los otros dos tercios. El gobierno ecuatoriano certificó como correctos los esfuerzos de remediación de Texaco y liberó formalmente a la compañía petrolera de toda responsabilidad. En gran medida, Chevron se basa en estos hechos para sostener que no tiene ninguna culpabilidad legal por la contaminación remanente .
  • El libro anota "la falta de regulaciones ambientales en Ecuador, tanto entonces como ahora y hace hincapié en los derrames recientes de Petroecuador". Texaco derramó una gran cantidad de petróleo y contaminó muchas corrientes de agua durante los 70 y 80, período en el cual Ecuador dictó pocas regulaciones ambiental. Luego de que Texaco abandonara el país, la compañía petrolera ecuatoriana, Petroecuador, se quedó a cargo del antiguo Consorcio y demostró ser un administrador aún más descuidado. En una escena de mi presentación de los informes de campo, describo en vivo un derrame de Petroecuador. La continua contaminación hace que hoy sea más difícil establcer la culpa de lo que pasó hace cuatro décadas.
  • "Ecuador se llevó la mayor parte de los ingresos obtenidos del petróleo extraído de la Amazonia, que suman aproximadamente 23.500 millones de dólares, contra los 1600 millones dólares que recibió Texaco-Chevron". Las cifras exactas son objeto de controversia, pero de acuerdo a los registros del gobierno, la relación de las ganancias fue más o menos de 90/10 a favor de Ecuador. Esto contradice un tema central de la narrativa de los demandantes (y de Correa): que Texaco obtuvo todos los beneficios de la industrialización de la selva tropical y salió del país anfitrión dejando sólo los desagradables efectos secundarios. El memo de Ketchum advierte a la embajada que mi informe plantea preguntas adicionales: ¿Cómo gastó el Ecuador la mayor parte de sus ingresos derivados de la explotación petrolera? ¿Por qué no utilizó el dinero en controles ambientales? ¿Por qué no se utilizó dinero para ayudar a los perjudicados por las perforaciones?

En cuanto a la sugerencia de la nota sobre el hecho de que no queda en "claro" con cuánta frecuencia visité el Ecuador, o si entrevisté a representantes del gobierno, el libro describe simplemente detalla mis visitas a los campos petroleros, a los hogares de los agricultores y miembros de la tribu, así como a las oficinas de personajes prominentes en Quito. ¿Entrevisté a funcionarios de gobierno? Sí, los entrevisté , entre otros, a la embajadora Cely y escribí acerca de todos ellos aquí.

A través de un portavoz, Cely dijo en un e-mail: "Tengo la política de no comentar sobre información privilegiada y confidencial, sobre todo cuando su autenticidad no ha sido verificada". (Sin embargo, al igual que Ketchum, no puso en duda la autenticidad de la nota). Cely continuó: "No obstante, tengo algunas preguntas serias y de principio sobre sus conclusiones y, aunque respeto su derecho a expresar sus puntos de vista, no creo que sea constructivo criticar a aquellos que desean expresar lo contrario de manera reflexiva. Hasta hoy, mi complicada agenda me ha impedido encontrar el tiempo suficiente para leer el libro en su totalidad, pero espero hacerlo lo antes posible, ya que estoy interesada en aprender más acerca de su punto de vista sobre el caso".

Esta es una traducción no oficial realizada por Chevron, el artículo original en inglés puede ser visto aquí.