Introducción al fraude

Conozca la verdad tras las mentiras y distorsiones en el fraude contra Chevron

01/01/2015

Durante más de 20 años, abogados corruptos y activistas deshonestos han entablado demandas contra Texaco y Chevron reclamando que una subsidiaria, Texaco Petroleum Company (Texpet), es responsable de impactos tanto para la salud humana como para el ambiente, resultantes de operaciones petroleras que se llevaron a cabo en el Ecuador hace más de 24 años. Durante estos procesos judiciales han mantenido una campaña de desinformación en la que se tergiversan los hechos y se ignoran los datos científicos. La motivación detrás de esta campaña ha sido evidente por años y fue confirmado hace poco por un juez federal de Estados Unidos: sin hechos ni justificación legal que sustenten sus reclamos, los abogados demandantes y los grupos activistas que los apoyan han buscado extorsionar a Chevron mediante una estrategia de fraude judicial sustentado por ataques a la reputación y a la integridad de la empresa.

Adicionalmente, los abogados demandantes perjudican enormemente a sus clientes al negarse a entablar demanda alguna contra el verdadero responsable, la empresa petrolera estatal Petroecuador. Como única dueña y operadora exclusiva de los campos petroleros durante los últimos 24 años, Petroecuador no sólo ha incumplido sus obligaciones legales de remediar los sitios que le correspondían, sino que su desastroso récord de contaminación y deficiente gestión ambiental a lo largo de todos estos años es un hecho que los abogados demandantes han decidido ignorar.

Las deliberadas distorsiones, invenciones y falsas afirmaciones promovidas por los abogados demandantes y sus aliados activistas son numerosas. Mientras que a esos individuos parece importarles poco la verdad, la opinión pública, los medios de comunicación, los accionistas de Chevron y los tribunales merecen saber la verdad. A continuación, Chevron refuta con hechos un sinnúmero de mitos, distorsiones e invenciones que continúan utilizando los abogados demandantes.
 

A continuación se refutará con hechos un sinnúmero de mitos, distorsiones e invenciones que fomentan los abogados de la parte actora: